La canícula 2026 llega a México: las lluvias caen 8.7% pese a un semestre húmedo
Clima y sequías

La canícula 2026 llega a México: las lluvias caen 8.7% pese a un semestre húmedo

Curaduría Watertech.lat

La canícula 2026 llega a México: las lluvias caen 8.7% pese a un semestre húmedo

La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) confirmó que la canícula —también llamada sequía intraestival o "sequía de medio verano"— ya se instaló en varias regiones de México durante la segunda quincena de julio de 2026. El fenómeno, caracterizado por una disminución temporal de las lluvias y una mayor sensación de calor por la menor nubosidad, afecta por ahora al noreste, el oriente y las costas del Pacífico sur, aunque su intensidad y duración cambian cada año y pueden extenderse hasta septiembre.

Los datos oficiales muestran una caída de 8.7% en la precipitación entre el 1 y el 15 de julio respecto al promedio climatológico 1991-2020. El contraste es notable: el primer semestre de 2026 cerró con un superávit de lluvia de 7.9% y junio fue el decimonoveno más húmedo desde 1941, lo que dejó a la mayor parte del país libre de sequía —apenas 2.1% del territorio con condiciones de moderadas a severas al cierre de junio—.

CONAGUA subrayó que la canícula es un fenómeno climático normal, no una emergencia, pero su seguimiento resulta clave para planear los sectores agrícola, de salud pública y de gestión del agua durante las semanas de menor lluvia.

Puntos clave

  • La canícula 2026 inició en la segunda quincena de julio en el noreste, el oriente y el Pacífico sur; puede prolongarse hasta septiembre.
  • La lluvia disminuyó 8.7% del 1 al 15 de julio frente al promedio climatológico 1991-2020.
  • El primer semestre de 2026 acumuló un superávit de precipitación de 7.9% y junio fue el 19º más húmedo desde 1941.
  • Solo 2.1% del territorio nacional presentaba sequía de moderada a severa al cierre de junio, un nivel históricamente bajo.
  • No implica las temperaturas más altas del año, sino menor nubosidad y mayor radiación solar.

Implicaciones

Para los organismos operadores y el sector agrícola, la canícula abre una ventana de mayor evapotranspiración y menor recarga en cuencas y presas justo cuando la temporada de lluvias debería reponer almacenamientos. El colchón hídrico acumulado en el primer semestre reduce el riesgo inmediato, pero la volatilidad interanual del fenómeno obliga a monitorear presas estratégicas como el Cutzamala y a afinar los calendarios de riego. En un año con superávit de lluvia, la canícula es un recordatorio de que la disponibilidad hídrica de México depende tanto de cuánto llueve como de la capacidad de almacenar y distribuir ese excedente antes de las semanas secas del verano.

Fuente original: Infobae

Más fuentes: UnoTV · El Informador