El Río Colorado se reescribe hasta 2036 y México negocia aparte sus 1,668 Mm³
El Río Colorado se reescribe hasta 2036 y México negocia aparte sus 1,668 Mm³
El Buró de Reclamación de Estados Unidos publicó su Declaración Final de Impacto Ambiental (Final EIS) para la operación del Río Colorado después de 2026, el documento que sustituirá a las Guías Interinas de 2007 y a los Planes de Contingencia por Sequía de 2019, ambos con vencimiento al cierre de este año. El aviso de disponibilidad se publicó en el Federal Register el 31 de julio de 2026 y el Registro de Decisión (Record of Decision) está previsto antes del 1 de octubre, cuando arranca el año hidrológico 2027. Para México no es un trámite ajeno: el río abastece a Baja California —Tijuana, Mexicali, Tecate, Rosarito y Ensenada— y al valle agrícola de San Luis Río Colorado, en Sonora.
La alternativa preferida abandona la lógica de reglas fijas y adopta un marco de decisión adaptativo que gobernará las presas Powell y Mead durante una década, hasta 2036, con lineamientos operativos que se emitirían cada dos años salvo que haya acuerdos de consenso que amplíen el periodo. En lugar de un calendario rígido de recortes, el esquema fija bandas de operación: liberaciones anuales desde la presa Powell de entre 5.0 y 12.0 millones de acres-pie, escasez en la Cuenca Baja de hasta 3.0 millones de acres-pie, capacidad de almacenamiento de agua conservada por 8.0 millones de acres-pie en Powell y 3.0 millones en Mead, y conservación voluntaria en la Cuenca Alta de hasta 200 mil acres-pie. La agencia recibió más de 18 mil comentarios al borrador difundido en enero, de los cuales 785 fueron aportaciones únicas de estados, tribus, dependencias federales y público.
El punto fino para el sector mexicano es que este documento no define lo que recibirá México. El Final EIS regula únicamente las operaciones domésticas estadounidenses; las entregas a México se resuelven en un carril binacional separado, a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA/IBWC) y el Departamento de Estado, un proceso que la propia dependencia describe como próximo a concluir. Hoy la referencia sigue siendo el Tratado de 1944 y sus Actas 323 (2017) y 330 (marzo de 2024): la asignación inicial de México para 2026 quedó en 1,668.4 millones de metros cúbicos (1,352,595 acres-pie), ya con una reducción de 50 mil acres-pie y una aportación de 30 mil acres-pie de ahorros recuperables.
Puntos clave
- El Final EIS para la operación post-2026 del Río Colorado se publicó el 31 de julio de 2026; el Registro de Decisión se espera antes del 1 de octubre, inicio del año hidrológico 2027.
- La alternativa preferida instaura un marco adaptativo hasta 2036, con lineamientos revisables cada dos años en lugar de reglas fijas a largo plazo.
- Las bandas operativas admiten liberaciones de Powell de 5.0 a 12.0 millones de acres-pie anuales y recortes en la Cuenca Baja de hasta 3.0 millones de acres-pie.
- México aparece en el análisis con 1.4 millones de acres-pie —11% del consumo total de la cuenca en el periodo 2020-2024—, pero su entrega se negocia por separado vía CILA.
- La asignación inicial mexicana de 2026 es de 1,668.4 Mm³ (1,352,595 acres-pie) bajo las Actas 323 y 330; el Acta 330 comprometió además 493.396 Mm³ (400 mil acres-pie) de conservación complementaria para 2023-2026, cuyos volúmenes ahorrados no pueden usarse antes del 1 de enero de 2027.
Implicaciones
Para los organismos operadores y la industria de Baja California, la señal relevante no es un número sino un cambio de régimen: se pasa de un marco previsible a 20 años a uno que puede reajustarse cada bienio según el nivel de las presas. Eso complica la planeación financiera de proyectos con horizontes largos —desaladoras, acueductos, reúso— justo cuando la región apuesta por infraestructura de sustitución como la planta de Playas de Rosarito. El segundo mensaje es de gobernanza: al quedar la entrega mexicana fuera del EIS y dentro de una negociación binacional aún abierta, el resultado dependerá de un Acta nueva de la CILA cuyo contenido todavía no es público, semanas antes de que expire el andamiaje vigente. Para el sector watertech, un escenario de asignación descendente y revisable refuerza el valor de tres frentes: eficiencia en distribución y reducción de pérdidas físicas, tecnificación del riego en los distritos que dependen del río, y fuentes alternas —reúso avanzado y desalación— que dejen de estar atadas al caudal binacional.
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